ADVERTENCIA: Lo siguiente contiene spoilers de Eternals #5, de Kieron Gillen, Esad Ribic, Matthew Wilson y Clayton Cowles de VC, ya a la venta.

El último número de Eternals de Kieron Gillen y Esad Ribic sigue los esfuerzos de los héroes celestiales por reparar la Gran Máquina que les permite resucitar una y otra vez y evitar la ira asesina de Thanos. Dos protagonistas de la próxima película del MCU, Sersi e Ikaris, sospechan que uno de sus antiguos hermanos puede estar detrás de sus recientes problemas y traman un plan para sacarlo de las sombras.

Cuando llega Gilgamesh, el Olvidado, el otrora Vengador está interpretando el papel más brutal de su carrera en el Universo Marvel.

Gilgamesh apareció por primera vez en el número 13 de los Eternals de Jack Kirby y Mike Royer en 1977. Era el rey de Uruk hasta que empezó a viajar por el mundo utilizando su superfuerza y su control sobre la energía cósmica para proteger a la gente de la Tierra de los dictadores tiranos. Zuras, el líder de los Eternos, no aprobaba los métodos de Gilgamesh ni sus prioridades. Criticó al héroe por inmiscuirse en los asuntos humanos y poner el bienestar de los mortales por encima de los objetivos de los Eternos. Desterró a Gilgamesh a los rincones más lejanos de Olimpia, pero fue acogido de nuevo en el redil tras defender la Tierra de los malvados alienígenas los Desviados.

 

Gilgamesh deja el Olimpo para unirse a los vengadores

Gilgamesh pasó a unirse a los Vengadores en el número 300 de los Vengadores de Walt Simonson y John Buscema en 1989, cuando dejó el Olimpo para ayudar a los Héroes Más Poderosos de la Tierra a proteger Nueva York de una invasión alienígena. El Olvidado luchó contra todo tipo de villanos junto a los Vengadores. Era un héroe galante y noble que aportaba una gran fortaleza moral al equipo, además de sus considerables poderes. Sin embargo, en una batalla contra los Hombres de Lava en el número 307 de los Vengadores de 1989, escrito por John Byrne, Paul Ryan y Tom Palmer, sufrió graves quemaduras y tuvo que regresar al Olimpo para recuperarse.

En la serie de Gillen y Ribic, el respeto de Gilgamesh por la humanidad sigue siendo tan obstinado como siempre, pero sus métodos son mucho más brutales que antes. Sersi e Ikaris le tienden una trampa simulando paralizar y secuestrar a Tony Stark. Gilgamesh salta de un portal y acude al rescate de Stark, sólo para ser emboscado por Ikaris y retenido. Mientras los Eternos interrogan a su camarada, se revela que es el líder de una facción de Eternos llamada Los Olvidados que se han encargado de castigar a otros Eternos por abusar de sus poderes o poner en peligro a los humanos. En un momento dado, llegó a manipular brevemente la Gran Máquina y a matar a algunos de sus compañeros semidioses celestiales, razón por la que Sersi y los demás sospechan de él ahora. Es capaz de demostrar que no tiene nada que ver con los ataques de Thanos, pero está claro que el Olvidado es capaz de la violencia de la que se le acusa.

Los Eternos comparan a Gilgamesh con el Castigador. Un paralelismo que pone de manifiesto lo despiadadamente pragmático que se ha vuelto el Olvidado desde su etapa en los Vengadores. El Gilgamesh que apareció en las páginas de los Eternos de Kirby sabía ciertamente cómo manejarse en una pelea, pero es difícil imaginarlo impartiendo justicia al estilo de los justicieros a sus compañeros Eternos. Sin embargo, la versión de Gillen del personaje no tiene ningún pudor cuando describe sus razones y su método para matar a los Eternos que “necesitaban ser castigados”.

Eternals #5 redefine totalmente a Gilgamesh el Olvidado como una brutal máquina de matar que no se detendrá ante nada para proteger a la humanidad de sus hermanos inmortales. Lo único que parece compartir con el Olvidado que una vez se unió a los Vengadores es el respeto por la vida humana, pero las comparaciones terminan ahí.

Author TechnoShark
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Categories Comics
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